Cada día un nuevo caso, o dos…

El #niunamenos se convirtió en una necesidad social, en una retrospectiva de cómo somos y cómo nos comportamos como sociedad.

 Cómo construimos a nuestros hijos y cómo los educamos para sus relaciones futuras, con amigos, parejas, compañeros de trabajo

 ¿Cómo fuimos educados, para llegar al ni una menos? ¿Cómo vamos a revertir eso que está mal hecho?

violencia

 ¿Por qué un hombre se quiebra y confiesa que mato a la mujer y la enterró? ¿Por qué una discusión termina en una muerte?  ¿Por qué cada vez que una chica es violada, pasa por momentos horribles, hasta que el violador es capturado, aun siendo un conocido, familiar, compañero del colegio, de trabajo….¿Por qué la mayoría desisten de su denuncia? ¿Por qué cuando la policía toma la denuncia, la agredida una vez más es violentada, por el doctor de turno, por el policía que toma la denuncia, por quien la recibe en la comisaria,  por el tiempo que tardan en actuar, por una ley AUN NO ESTA REGLAMENTADA, que se arma de a poco, según se van dando los casos….?

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 Como sociedad nos debemos un replanteamiento del respeto de las decisiones ajenas, uno también de nuestro lenguaje cotidiano, y un replanteamiento aún más grande de nuestro error más grande,  juzgar al otro.

 La violencia de género va más allá de la violencia física, la psicológica, la monetaria, la violencia de género nos llega en nuestros ambientes laborales cuando nuestros colegas nos miran diferente, cuando no nos creen capaces, la violencia de género nos alcanza a tod@s,  porque  es una construcción de la sociedad en la que vivimos.

Nos debemos y merecemos un mundo donde sepamos, que el otro llegó a casa seguro, incluso si es mujer y se fue sola en taxi.

La mujer sin miedo por Galeano

«Hay criminales que proclaman tan campantes ‘la maté porque era mía’, así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, que hace al hombre dueño de la mujer. Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los súper machos tiene la valentía de confesar ‘la maté por miedo’, porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo.»

Eduardo Galeano (1940-2015)

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